“Anuncien la Buena Noticia a toda la creación”

EL EVANGELIO ILUMINA A TU FAMILIA

Domingo 13 de mayo de 2018 – La Ascensión del Señor

Evangelio según san Marcos 16, 15 – 20

 

            15 Entonces les dijo: "Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia a toda la creación.

16 El que crea y se bautice, se salvará. El que no crea, se condenará.

17 Y estos prodigios acompañarán a los que crean: arrojarán a los demonios en mi Nombre y hablarán nuevas lenguas;

18 podrán tomar a las serpientes con sus manos, y si beben un veneno mortal no les hará ningún daño; impondrán las manos sobre los enfermos y los curarán".

La ascensión

19 Después de decirles esto, el Señor Jesús fue llevado al cielo y está sentado a la derecha de Dios.

20 Ellos fueron a predicar por todas partes, y el Señor los asistía y confirmaba su palabra con los milagros que la acompañaban.

       Palabra del Señor

Reflexión y preguntas

        Antes de ascender al cielo, Jesús les pide a sus discípulos que anuncien la Buena Noticia.

        Pensemos en este pedido trasladado ahora a nosotros. ¿Cómo hacerlo, comenzando por nuestra familia y siguiendo hacia todo aquel a quien podamos llegar?  ¿Cómo hacerlo en medio de tantos problemas, cómo llevar a los míos una esperanza nueva?

         La época en que vivió Jesús también estaba llena de problemas, no toda la gente la pasaba bien, también había conflictos familiares. ¿Cómo pudo Jesús llevarles la Buena Noticia en esas circunstancias?

         Si reflexionamos sobre cómo vivía Él, podemos entenderlo. Todo lo que Él decía les hacía bien: les quitaba el miedo a Dios, les hacía sentir su misericordia, les ayudaba a vivir comprendidos y perdonados. Toda su manera de ser era algo bueno para todos: era compasivo y cercano, acogía a los más olvidados, abrazaba a los más pequeños, bendecía a los enfermos, se fijaba en los últimos. Toda su actuación introducía en la vida de las personas algo bueno: salud, perdón, verdad, fuerza interior, esperanza, palabras de aliento (positivas). ¡Era una suerte encontrarse con él!

         Reflexionemos ahora si podemos nosotros al menos intentar tener ese comportamiento con nuestro cónyuge, con nuestros hijos, con el resto de nuestra familia, amigos, vecinos, compañeros de trabajo, de parroquia, etc.  Esta forma de vivir seguramente podrá ir “haciendo milagros” en nuestro entorno; podremos hablar nuevas lenguas de cordialidad, de entendimiento; arrojaremos los demonios de la violencia, de la indiferencia; podremos recibir el veneno que nos transmiten muchas veces los medios de comunicación y no nos hará ningún daño; curaremos a los enfermos teniéndolos presentes y llevándoles nuestro consuelo. ¡¨Que lindo sentir que digan de nosotros: “es una suerte encontrarse con ellos”!

 

 

  1.  ¿Es Jesús una Buena Noticia para mí? ¿Porqué?
  2. ¿Estoy dispuesto a “hacer milagros” en mi familia?

 

 

Señor Jesús,

quiero vivir de la forma en que Vos lo hiciste.

Dame la fe y la fortaleza necesaria para intentar ser

siempre Buena Noticia para los demás.

 



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